lunes, 10 de septiembre de 2007

¿Cooperación o Intervención?

USAID: la cooperación norteamericana en Bolivia

Buenos Aires, 6 de septiembre (Redacción Boliv_ar)- La palabra cooperación o ayuda suena contradictoria, si a su lado aparece el nombre de EEUU, resulta ser una forma de disfrazar la intervención.
Cada vez que la EEUU interviene corre sangre. Sangre latinoamericana, musulmana, vietnamita, palestina o africana. Sangre del tercer mundo. Cuando al gigante le gusta ayudar ¡agarrate! donde pone el ojo pone la bala. Y aunque parezca un chiste burdo, lo doloroso es que son hechos reales. Su ayuda es una hábil manera de ayudarse a sí mismo, al sostenimiento de su imperio. Se ayuda, apoyando organizaciones civiles que responden a sus directivas y a su bolsillo. Se ayuda, controlando a los gobiernos de los países a lo que desea someter y ajustando las leyes para su propio beneficio. Se ayuda, armando escenarios confusos, limpiando el terreno de hombres libres, produciendo guerras, entregando armas y tecnologías avanzadas de destrucción masiva. Se ayuda, llevando empresas que saquean y contaminan, extrayendo bienes y recursos naturales que después comercializará en sus mercados. Su ayuda es su beneficio, y su beneficio es nuestra destrucción.
Ahora le puso el ojo a Bolivia, porque Bolivia con el 54 % de los votos, eligió el camino de la dignidad. Eligió usar su voz, la voz profunda, la del 70 % de su población indígena. Bolivia con su gente de a pie y su espíritu ancestral y originario decidió incluir y no excluir, ser quien es, y no ser un títere, un híbrido, un sometido del gran país del norte. Y al gran jefe blanco esto no le gusta.
Así EEUU recurre a su herramienta más hábil “los vendidos”. Un pequeño grupo que se beneficia con la destrucción y la entrega de su propio país. Los hubo en todo tiempo y en todo lugar. ¿Por qué no iban a estar en este escenario también? Ex funcionarios del gobierno anterior, que respondían el modelo neoliberal, con un presidente que casi no hablaba español, buenos alumnos del gigante. Ávidos de poder y dólares. Esta nueva Bolivia viene con soberanía y dice le no a “la embajada” que le quiere poner cerco y cadena, y le dice no, a los que manipulan y desestabilizan. Y EEUU ahora pone el billete y compra a quienes se venden y hacen el trabajo por el amo. El gigante nunca se mancha las manos, el trabajo sucio lo hace tu vecino, tu compañero, tu colega. Alimenta a su títere y le pone lo necesario para golpear. Ese truco no es nuevo, es tan viejo como la historia, qué raro que todavía no le aprendimos el secreto, no le vemos la mano que hace, no le sacamos el movimiento de manga. Raro, o no, parte del truco es vendarnos los ojos, confundirnos, la desinformación es el gran truco para que no veamos su mano en todos los asuntos, su mano dando ordenes, su mano digitando, su mano ganzúa que roba, su mano bisturí que mata.
Ahora mira a Bolivia porque Bolivia decidió con toda su comunidad caminar mirando al frente, tomar su voz y hablar, decir sí, a lo que quiere y no, a lo que no quiere. El gigante le tiene miedo al Sur, a esa América que a la que vivía humillando y que ya no se deja. Le tiene miedo a lo que no puede controlar, por eso busca a los viejos títeres de siempre, los que le responden, y les manda millones y les alimenta el ego y los bolsillos, y los forma como soldaditos suyos, extensión de mano. Anda en eso, armando función, cooperando, interviniendo.