miércoles, 17 de diciembre de 2008

Comunicado: Palacio de Gobierno

viernes, 12 de diciembre de 2008, 05:41 pm

"PRENSA EMBAJADA"
Oficina de prensa de
Palacio de Gobierno de Bolivia


A LA OPINIÓN PÚBLICA


El Gobierno Nacional, sobre los últimos acontecimientos relacionados con una publicación del periódico La Prensa de la ciudad de La Paz , que no refleja la verdad sobre un supuesto contrabando en el departamento de Pando, quiere expresar su profunda preocupación sobre los siguientes puntos:

1.- En varias publicaciones, no sólo de ese matutino, sino de otros nacionales, se divulgaron “noticias” que no correspondían con la verdad y que, como demostraron los hechos, tenían la intencionalidad política de dañar la imagen no sólo del Gobierno Nacional, sino del Presidente de la República.
Mencionamos como ejemplo algunas de ellas. En el periódico El Mundo, el 12 de septiembre de 2007: “Bolivia en las puertas de una Guerra Civil”. En La Razón , el martes 30 de septiembre del año en curso se decía: “Venezuela da Sus 6.724 millones al país”, y el 5 de marzo de 2008: “La oposición denuncia el envío de Sus 5 millones para campesinos”. En Los Tiempos, el 3 de octubre: “Gobierno montó el spot sobre masacre”. En El Nuevo Día, el 3 de octubre se tituló “Hay testigos en Sabsa del traslado de venezolanos” en alusión al supuesto “traslado de los cuerpos de seis venezolanos muertos en Pando”. En El Deber, el 11 de agosto: “Evo sigue, pero cinco regiones le dicen NO”. En La Prensa , el 9 de diciembre: “Evo negoció `luz verde´ con los contrabandistas dos meses antes”. En este último caso, resulta evidente el propósito de desviar la atención pública acerca del informe de Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que calificó los sucesos de Pando como “masacre” y “crimen de lesa humanidad”.
Ninguna de las “noticias” mencionadas anteriormente era cierta y fueron publicadas desconociendo los principios básicos que cualquier tratamiento informativo responsable amerita. El tiempo demostró que sólo se trataba de especulaciones y manipulaciones, o en el mejor de los casos de simples reproducciones de denuncias no confirmadas ni contrastadas. Su publicación tenía una intencionalidad clara de dañar la imagen del Gobierno Nacional y del Presidente de la República generando un clima de desestabilización democrática y de alarma entre la población para favorecer intereses políticos.
El Gobierno expresa su preocupación por esta tendencia de algunos medios de comunicación, no sólo escritos, sino también televisivos y radiales, y reafirma que el Primer Mandatario de la Nación sólo espera que los periodistas digan la verdad con el mayor equilibrio informativo posible. No espera, desde ningún punto de vista, que hablen intencionalmente bien de él o del Gobierno.

2.- Asimismo, el Gobierno Nacional expresa su profunda preocupación por casos de corrupción que se registraron en algunos niveles de la prensa, sobre todo en la ciudad de Cobija, donde se comprobó que medios y algunos reporteros recibían dinero del ex prefecto Leopoldo Fernández para garantizar cobertura informativa y beneficiar sus intereses políticos y económicos, a costa de la verdad y la ética.
Sobre estos lamentables hechos, el Gobierno Nacional envió documentación al Consejo Nacional de Ética y Tribunales de Honor de los periodistas, empero, no ha recibido respuesta. Por responsabilidad, el Gobierno está enviando nuevamente toda la documentación que tenemos sobre éstos y otros hechos a los mencionados organismos de la prensa, a fin de que puedan investigarlos y eviten que la corrupción crezca en el sector de la prensa.

3.- El Gobierno Nacional expresa también su profunda preocupación, porque algunos medios y reporteros que cumplen funciones en el departamento de Pando fueron parte de las torturas, detenciones ilegales e interrogatorios al margen de las normas legales y ocultaron imágenes y testimonios de estos lamentables hechos que llenan de vergüenza a los bolivianos y a los mismos periodistas.
El Gobierno Nacional lamenta que haya toda una campaña para encubrir estos crímenes de lesa humanidad y reiteramos que apelaremos a todos los organismos de Derechos Humanos nacionales e internacionales para que esta masacre no quede en la impunidad.

4.- El Gobierno Nacional apela a que los medios de comunicación social del país, cuya labor es vital para el desarrollo de la democracia, ayuden a encontrar caminos de paz y concertación entre los bolivianos y eviten incentivar la cultura de la violencia y el racismo entre hermanos.
5.- El Gobierno Nacional ratifica que la libertad de expresión y de prensa se encuentran plenamente garantizadas, al igual que las garantías constitucionales para el libre ejercicio profesional, y anhela que los periodistas, como en el pasado, coadyuven a la defensa de la democracia y las libertades con su trabajo responsable al servicio de la sociedad boliviana, que reclama también plena vigencia de su derecho a la información.

6.- El Gobierno Nacional reconoce y garantiza la labor vital de los trabajadores de la prensa solidarizándose con su justa demanda de mejores condiciones de trabajo. Sin embargo, el Gobierno Nacional no puede dejar de señalar la evidente “coincidencia” entre los intereses de algunos dueños de grandes medios de comunicación con determinados intereses políticos. Como es de conocimiento público, esta situación devalúa los valores democráticos y daña los derechos a la comunicación y a la información de todos los bolivianos subordinándolos a intereses de carácter político-mediático-empresarial.

7.- Por último, el Gobierno Nacional reitera a los periodistas y a sus diversas organizaciones representativas su apertura a un diálogo permanente.


La Paz, 12 de diciembre del 2008